Y sonreía,
la niña sonreía.
Y en su semblante se veía reflejada la tristeza de su alma
que ensombrecida por un profundo letargo sueña
con despertar junto a la luz inmensa
de aquellas noches de verano
Y se reía,
la niña se reía.
Y en su amargura brillaba el dolor de sus ojos cristalizados
que con sus lágrimas silenciosas sufrían por ese amor
¡ay ese amor! por el que todo lo daría
y que sabía, muy pronto moriría
Y lloraría,
la niña lloraría.
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Uyyyyuuy !! que tristona cielito, pero precioso el poema !! te felicito.
ResponderEliminarRo adelante!!
Besitosssss
Hay!!!....Me pregunto si moriría literalmente,o si seria de esos presagios que anuncian el final de algo,precioso Ro.
ResponderEliminar¡¡Ay ay ay!! estoy con mi predecesora. Detrás del llanto vendrá la alegría y eso es universal...
ResponderEliminarbesos
Antonio
¡Pobrecita!
ResponderEliminarCon el dolor que proporciona el desamor...
Besitos y salud
Lisebe: es verdad que es muy triste, pero imagina que si una ruptura es triste es porque la vivencia anterior había sido maravillosa.Besos.
ResponderEliminarAmérica: tienes razón es la muerte inevitable de algo precioso.Un beso
Antonio: Ya lo sabes, después de la tempestad viene la calma...ya escribiré cosas alegres, cuando pueda...te quiero.
Genín: el desamor es doloroso, pero como dice una sevillana "si me enamoro algún día me desenamoraré para tener la alegría de enamorarme otra vez" Besos.